En mayo del año 2019 estuve viviendo un tiempo en Madrid (España) investigando sobre los humoristas que viven y trabajan en la capital del país. Acudí como público al show que el genial Ignatius Farray tenía en ese momento en activo: La Commedia, en el teatro Arlequín Gran Vía y, diciendo tonterías, terminé en el escenario compartiendo un rato agradable dejándome llevar por sus tentáculos de Shiva del humor.

Terminé ganando el trofeo (un busto de Ignatius Farray) como Rey de la Commedia.

Ese momento para mí fue como una bendición en el humor.

/2019